Sg Centros Capilares Piojos

Los piojos son un problema muy frecuente que suele afectar sobre todo a los niños en edad escolar. No es grave, no provocan enfermedades ni transmiten ninguna, pero sí son muy molestos por el picor que producen y por su rápida propagación entre personas. La infestación por piojos se conoce como pediculosis.

Hace años existía el “estigma” de que los piojos se fijaban en el cabello de las personas de higiene deficiente pero no es así, su infestación no tiene que ver con la suciedad del cabello.

¿Qué son los piojos?

Los piojos de la cabeza son pequeños insectos parásitos que se alimentan de la sangre humana. Tienen un tamaño aproximado de unos 3 mm de largo y su color está entre el marrón claro y el grisáceo; tienen un cuerpo plano, antenas, carecen de alas y tienen 6 patas acabadas en garras para adherirse al cabello. Se reproducen mediante huevos, llamados liendres, de forma ovalada y color blanco o amarillento, que se adhieren a la base de folículo piloso, de forma más abundante en la zona de la nuca y detrás de las orejas. Muchas veces se confunden con la caspa, pero mientras que la caspa se desprende con facilidad del cabello, en el caso de las liendres no es así ya que se pegan firmemente mediante una sustancia pegajosa. Las liendres se incuban entre 8/10 días. Cuando explosionan nacen las ninfas que necesitan alimentarse de sangre humana varias veces al día para llegar al estado adulto (tardan entre 9/12 días en convertirse en adultos). Un piojo puede vivir en la cabeza alrededor de 30 días y pueden poner hasta 10 huevos al día.

¿Dónde podemos tener piojos?

Además de los piojos de la cabeza, existen los piojos del cuerpo y los del pubis, aunque de la misma especie, sus características de vida y transmisión son muy diferentes.

En el caso de los piojos de la cabeza, también pueden darse ocasionalmente en cejas y pestañas.

¿Cómo sabemos si tenemos piojos?

El síntoma más frecuente de la pediculosis es el picor, debido a que cuando el piojo pica, inyecta una toxina en la piel, antes de succionar la sangre. También se puede sentir un pequeño cosquilleo como de “algo” recorre nuestra cabeza.

La forma de saber si hay piojos es mediante la exploración minuciosa del cuero cabelludo. Hay que colocar la cabeza del niño en una zona iluminada e ir separando en pequeñas secciones el cabello, prestando especial atención a las zonas de detrás de las orejas y la nuca. Las liendres son más fáciles de ver, mientras que los piojos evitan la luz y se mueven rápidamente.

Además, hay que peinar minuciosamente el cabello con un peine especial “lendrera” que arrastra los piojos.

¿A quién afectan principalmente?

Los piojos pueden afectar a cualquier persona de cualquier raza o condición. Son más frecuentes en niños, sobre todo porque pasan mucho tiempo juntos y el contacto es más estrecho en sus juegos y aprendizajes. Sin embargo, los adultos también pueden infestarse y no es raro cuando tienen hijos en edad escolar.

¿Cómo se contagian?

Los piojos de la cabeza se arrastran, no pueden saltar ni volar ya que carecen de alas, por lo tanto, sólo se propagan por el contacto directo con el cabello de una persona infestada. Es muy infrecuente la transmisión a través del contacto con prendas de vestir, como sombreros, gorros, bufandas… u otros artículos de uso personal como peines, capillos o toallas que haya usado la persona infestada, aunque puede suceder si el intercambio se hace de forma inmediata. La infestación por piojos en una persona no tiene nada que ver con la higiene personal.

Tampoco se transmiten a través de las mascotas ya que los piojos solo viven alimentándose de sangre humana.

¿Cómo se tratan?

Existen muchos productos en el mercado para el tratamiento de la pediculosis, champús, lociones, cremas… además de la ayuda fundamental de la lendrera que se debe pasar después de aplicar el tratamiento para conseguir arrastrar el mayor número posible de liendres y piojos muertos o debilitados por el tratamiento. Los tratamientos deben aplicarse siguiendo las instrucciones de uso y consultar al médico en caso de niños muy pequeños o si la persona está embarazada. Hay que ser constante y meticuloso con el peinado y revisión del cabello durante al menos un mes para asegurar la plena eliminación de los piojos.

Ante cualquier duda o aparición de algún síntoma más alarmante como pueden ser heridas infectadas por rascado, consultar al médico.

¿Se pueden prevenir?

Si alguien de la familia se ha infestado, conviene lavar la ropa de cama, toallas y su ropa con agua caliente y hacer lo mismo con sus peines y cepillos. También conviene aspirar a fondo las superficies donde haya podido apoyar la cabeza la persona infestada, ya que, aunque es muy infrecuente la transmisión de este modo, “más vale prevenir”.

Y, por supuesto revisar la cabeza de la persona ante el menor síntoma de picor o molestia en la cabeza.

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